Se pasaban las páginas de largo aliento
sin saber que las estaba pasando.
Pues los oídos suelen ser sordos a la grandeza
pero atentos a la pequeñez de los complejos, los miedos y la mediocridad.
Se supone que esperabas un mejor momento
porque la promesa decía: que en el futuro sería mejor.
Hoy ese futuro ha llegado
y la promesa no llegó.
¿Qué nos queda?
Pedazos de una extraña vida que estuvo siempre a punto pero nunca lista.
me ha gustado mucho, mari… aplícale tiempo y dedicación yo tb he hecho un poema jejejejejeeje… esta en mi blog, pero no t burles es el último jajaja